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Mezcal o no mezcal, la cultura en juego


Ante la intentona de machetear la milenario tradición mezcalera en México, productores, empresarios, expertos, mezcólatras y amantes de la pócima, se pronuncian en contra de la NOM-199 impulsada por la Secretaría de Economía, por atentar contra la identidad cultural del mezcal.

Resulta sorprendente como en México, las políticas suelen ser un caballo de troya con diablo encerrado. El boom de la producción y comercialización del mezcal trajo consigo alegría al sediento y envidia al pecador. Para regular, controlar y encauzar el crecimiento de la demanda y la oferta de bebidas alcohólicas como el mezcal, existe intentona gubernamental en fase de proyecto identificada como:PROY-NOM-199-SCFI-2015 aka NOM-199.

agava-mezcal

Dicho proyecto establece en un apartado especial las especificaciones de una nueva denominación para aquellos destilados de agave nacidos fuera de las Denominaciones de Origen (Tequila, Mezcal, Sotol, Bacanora).

Sucederá que ciertos mezcales dejarán de ser mezcales, y pasarán a ser conocidos como komiles, un término náhuatl que significa “bebida embriagante”. Y si bien al quinto mezcal te zarandea el espíritu, el riesgo derivado por el cambio de término tiene enormes implicaciones en el plano cultural. Y éste es el problema de fondo.

mezcal torres mochas

La NOM-199 busca, entre muchas otros temas, definir y proteger los intereses de aquellos productores que han cumplido obedientemente con los requisitos para ostentar el nombre del mezcal. En una simulación tal, el término “mezcal” pasó a manos de las instituciones quienes tienen el controlan de la palabra, semánticamente hablando, relegando a segundo término su identidad y sentido histórico con los grupos que han trabajando con ella por generaciones.

Estados que pueden producir mezcal “legal”: Oaxaca, San Luis Potosí, Tamaulipas, Zacatecas, Durango, Guerrero, Guanajuato y Michoacán. 

Es como el Tío Corne, sensei mezcólatra, refuta al tercer café ,“Esto es una bomba de humo. El tema de los mezcales y sus nombres, es un desorden mental, derivado del propio desorden en el país”.

La propuesta, cínica o maquiavélica, llevó al ámbito comercial un tema cultural, y en esta cancha, parece relativamente fácil desprender a la práctica
de toda su herencia.

mezcales-oaxaca

Una lectura de fondo, encuentra en la propuesta una amenaza directa a la tradición mezcalera; el desprendimiento del verdadero sentido que ostenta el oficio. Económicamente hablando, sólo conlleva beneficios a las grandes y medianas empresas, con un segundo efecto de marginar las posibilidades de pequeños productores que difícilmente pueden acceder a las denominaciones, tanto por el desconocimiento del reglamento como (principalmente) por el filtro por la cuestión de costos.

Sumado a ello, es la violenta manía de rebautizar un proceso milenario por vías legales. Lo que era antes, dejará de ser, argumenta la ley. Por ende, Komil es sólo la bebida que emborracha, nada más. Es perderte, olvidar tu historia. Destilar a la bebida de su tradición. Convertirla en un simple y llano líquido transparente saca chamucos. Si su propio significado sólo apela al efecto embriagante del líquido, entonces la propia tradición y cultura de una práctica milenaria pasa a convertirse en algo eructable; de la talla de lo que desechamos en el retrete. mezcales san felipe torres mochas

De plano, dice el Tío Corne, la acción más inteligente para los mezcaleros de Jalisco, Guerrero u otros estados sin denominación de origen, es apelar al Derecho Cultural, estipulado en la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural y garantizado por el derecho internacional.

“El mezcal cuenta con una tradición y gastronomía solida en diferentes regiones del país; es una expresión de las culturas locales y con pleno derecho de seguir reproduciéndose. Es mañoso llevar al plano comercial el tema del mezcal, para de manera perversa obligarlos a renunciar a sus derechos culturales que son, irrenunciables”, concluye el Tío Corne.

Abandonar a los mezcaleros, conservadores de nuestra herencia, es literalmente abandonar nuestra cultura. Y si eso acontece, entonces nos convertiremos en simples masas adulteradas por líquidos enervantes, siempre cada fin de semana, siempre sin significado alguno.

Si te interesa apoyar a los pequeños productores, firma la propuesta en Change.org para presionar a la COFEMER y la Secretaría de Economía

Viko Lukániko

Viko es norteño. Ama la cerveza altamente lupulosa y la vida al máximo. En la mañana gusta de bailar hasta saciarse, siempre acompañado de una buena taza de café.

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